La forma en que se conversa en un equipo no aparece sola, y si no la ponemos sobre la mesa, muchas veces no pasa.
Nosotros, como líderes, somos responsables de que ciertas conversaciones existan de abrirlas, de sostenerlas.
Cómo pedimos las cosas, cómo respondemos cuando alguien nos trae un problema, cómo escuchamos (si es que escuchamos) va delineando la forma en que se conversa en nuestro equipo.
Nadie busca armar un equipo que no hable o que no se haga cargo, pero muchas veces, sin darnos cuenta, lo terminamos generando.
Si callamos, el equipo calla. Si evitamos, el equipo aprende a evitar. Si hablamos antes de escuchar, eso también se replica.
Pero ¿por qué evitamos una conversación? A veces por desgano, a veces porque no sabemos cómo encararla o no tenemos claridad. Otras, por incomodidad, por miedo a la reacción del otro o a lo que puede pasar después o simplemente porque estamos saturados y lo importante queda para “después”… o porque tenemos la fantasía que se va a acomodar solo. Y así, sin darnos cuenta, la conversación que hace falta no aparece.
Por eso, un punto de partida es empezar a mirar cómo estamos conversando, y para ello hay tres movimientos que hacen diferencia:
Primero, poner foco y conciencia: Darnos cuenta del rol que tenemos en esto. Si no lo vemos, no lo podemos cambiar. ¿Qué estoy evitando? ¿Por qué? ¿Es falta de ganas, de claridad, de herramientas? ¿Qué sé y qué no sé de esta situación? ¿Con quién podría empezar a hablar para abrir la conversación?
Segundo, generar contexto. La conversación no es solo lo que se dice: Es el momento, el lugar, el tono, la emocionalidad, con quién y para qué. Parece obvio, pero no siempre lo hacemos. ¿Cuántas veces arrancamos a decir sin chequear si el otro está disponible? ¿O cuantas veces abrimos una conversación sin tener claro para qué?
Tercero, sumar herramientas que nos permitan escuchar mejor, preguntar distinto, preparanos para decir lo que hay que decir y sobre esto vamos a seguir profundizando en la serie.
Para llevarte hoy: Si ya identificaste la conversación pendiente, ¿qué lugar estás ocupando en eso… y qué podrías hacer distinto?